Posted by: Angel Bueno
on 24 Jul, 2011

Un radiador no es la pieza más estética de la vivienda. Intentamos pasen desapercibidos excepto cuando colocamos alguno que sea de diseño.
En este caso, además estaba el inconveniente que la cocina es estrecha y no daba para poner una mesa con patas.
La gran idea ha sido aprovechar que había que colgar la mesa de la pared para camuflar el radiador.
De esta forma cuando la mesa está cerrada tenemos un cubreradiador muy elegante a juego con los muebles de cocina y cuando está abierto disponemos de la mesa y no nos estorba el radiador. En este caso se consigue diseño y comodidad.
